06/10/2018

El valor de un sueño

¿A quien escuchas cuándo tienes un  SUEÑO o una META? ¿Quién te susurra al oído cuándo te permites imaginar que estás haciendo realidad y cumpliendo ese gran sueño? ¿Qué te dice? ¿Qué sientes?

Partiendo de mi propia teoría, que venimos a este mundo con el permiso de soñar y crear para mejorar y trasformar todo el sistema al que pertenecemos, considero que los sueños y las metas TODAS son totalmente viables y alcanzables, que sólo dependen de una cosa y es el poder mental y espiritual que les otorgamos para hacerlas realidad.

Habrán escuchado o leído miles de veces sobre el poder de la ley de la atracción, en lo saludable que es pensar en positivo, en la energía y la transformación. Yo estoy absolutamente de acuerdo con todas estas teorías y una más, señores «ES LA FE» , la fe que tu mismo le tengas a esa meta o a ese sueño, lo mucho que creas en él, el valor y la importancia que le des y aunque parezca innecesario el RESPETO  que en oportunidades necesitarás pedir  por eso que tu sueñas.

Menciono lo del respeto porque en este transitar de hacer realidad un sueño o una meta, sobrarán en el camino personas que te crean un loco , un soñador tonto, un ilusionista, alguien que vive en las nubes (le llaman algunos) o peor aún alguien que solo pierde el tiempo. Hubo miles de ocasiones en las que escuché esta frase: «Tu si pierdes el tiempo soñando» a lo que solo respondía, a veces sonriendo y a veces en un tono muy seria «Soñar es el mejor tiempo invertido» con esto no buscaba que estas personas creyeran en mí o en lo que estaba soñando para aquel entonces, simplemente defendía inconscientemente eso en lo que yo soñaba, sin buscar su aprobación y sin esperar que también creyeran, es decir hacía respetar y yo misma respetaba eso en lo que creía con tanta fé.

¿COMO SE HACE ESTO? No es necesario caer en discusiones ni polémicas cuándo alguien no piensa como tu o cuándo alguien considera que lo que estas soñando no es viable, no existe mejor manera para demostrar que algo es posible que con los HECHOS.

Otra forma de hacerlo es no dejándonos influenciar, no escuchando lo que para otros es imposible, dejándonos llevar por ese sentir que muchas no conocemos y que únicamente  es capaz de apreciarse cuando nos damos cuenta de todo lo que transmite nuestro cuerpo y cerebro tras imaginar o pensar la simple posibilidad de cumplir ese sueño.

Si sientes por ejemplo que el señor insomnio se apodera de ti no dejándote dormir porque tu cabeza da mil y un vueltas pensando si una idea que tienes es posible o no, si vale la pena o no,  si va a funcionar o no, si es lo que otros esperan, si va a gustar o no, o Si estas consciente de que cuando hablas de esta meta o sueño se te dibuja en el rostro automáticamente una sonrisa, o mejor aún  si de repente tienes una sensación rica en el cuerpo que no sabes ni como llamarla o describirla pero que llega justo cuándo estas pensando en que si es posible, en que si puedes lograrlo y hasta comienzas a crear las estrategias para alcanzarla ENTONCES felicidades estas en el camino de la gente exitosa que viene a crear y transformar, partiendo de sus propios sueños, es por eso que con la mayor de todas las certezas digo: si vas a escuchar algo o a alguien,  que sea a los latidos de tu corazón cada vez que pienses o imagines haciendo realidad eso que te roba el sueño.

Hacer realidad un sueño no siempre es un camino fácil de transitar, incluso a veces es bastante amargo, pero de algo debemos estar seguros, vivir un proceso totalmente dulce sin aprender de las derrotas o fracasos no siempre es tan bueno, porque dentro del sabor y del sentir de cada fracaso hay un dulce-amargo clave para cada etapa, es la experiencia y la lección aprendida.

El valor de un sueño representa tu transitar por esta tierra, tu grandeza, tu constancia y sobre todo el valor de un sueño siempre estará representado por tus aguerridas ganas de hacerlo realidad.

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